JUSTICIA SOCIAL PARA LA MUJER

P. R. Sarkar

En la esfera de la construcción de la sociedad nos encontramos con diferentes grupos de personas que se mueven en diferentes direcciones. Observando la totalidad de la estructura social, estas diversidades poseen una significación especial. Si no hubiese diferencias, la sociedad humana ni siquiera hubiese arribado a la Edad de Piedra, mucho menos a la civilización presente. Debemos reconocer, considerar con ecuanimidad cada idea, forma o color de la diversidad que facilita el proceso de crecimiento interno de las personas. Si fracasamos en ésto, la parte de la sociedad que se ha nutrido con esa particular idea, forma o color se ha de marchitar. No sólo digo ésto por quienes piensan profundamente en el bienestar de la sociedad, sino para cada miembro de la sociedad, para que nunca nadie permita la injusticia a través del pensamiento, palabra o acción.

Si se detectara cualquier debilidad física, mental, social,moral o espiritual en cualquier acto o esfera particular de la vida, es de incumbencia del resto de los integrantes de la sociedad exterminar esa debilidad con toda la dulzura de sus corazones. Debido a la falta de verdadero humanismo o visión espiritual sin embargo, la gente hace justamente lo contrario de lo que debería hacer. Ni bien los oportunistas descubren alguna debilidad en alguien, ellos se introducen a través de esa grieta de debilidad y se devoran la cosecha completa-todos los ahorros de una vida. Acostumbran a dejar que sus debilidades se reflejen en las penas y lamentos de los débiles.

Como en la mayoría de los seres vivos, en la sociedad humana también las hembras son mas débiles que los machos. Debido a la debilidad de sus nervios, también sus mentes son mas débiles hasta cierto punto. Sin embargo, en la sociedad su valor no es un  pice menor que el de los hombres. Los hombres mezquinos, no obstante, sin preocuparse por ese valor, han tomado  y estan tomando ventaja de la debilidad de la mujer hasta el límite de sus posibilidades.

Aunque declaran públicamente que las mujeres forman un grupo de madres, en realidad las han relegado a la condición de ganado ovino o vacuno domesticado.

Los derechos de las mujeres: En todas las esferas de sus vidas los hombres han recortado los derechos de la mujer o mantenido totalmente sometidas a sus propios antojos o caprichos. En los comienzos de la creación esa actitud no existía entre los primitivos pueblos. La proclividad diplom tica del hombre a expandir su propia supremacía manteniendo a la mujer sujeta en pos de la pureza social, nunca encontró cabida en el cerebro de los antiguos. Es por éso que aún hoy no encontramos ninguna traza de falta de magnanimidad entre las razas primitivas con respecto a la libertad de la mujer.

Por naturaleza los seres humanos no son disolutos; en cambio la mayoría de ellos son amantes de la paz. De hecho todos poseen una suerte de disposición a la pureza personal, y esa misma disposición individual, mantiene la pureza de la mente colectiva. A pesar de la libertad de la mujer en aquellos días, de la cantidad de pureza social que encontramos en las mal llamadas  razas atrasadas, en las mal llamadas progresisvas no existe ni siquiera una centécima parte de ésta. La supreción por la fuerza de la libertad, produce una reacción hostil en la mente humana, y en consecuencia la pureza toma un atajo hacia la maldad. Esta es una de las causas de la falta de pureza en las mal llamadas sociedades desarrolladas de hoy. La sociedad no conseguir  ningún beneficio al empeñarse en camuflar esta impureza detr s de frases elegantes o exibisionismo religioso. Aquellos que quieren mantener a la mujer sometida al hombre en esta vida enarbolando una carnada de falsa simpatía y el falso proyecto de una bendición celestial en la vida futura, no comprenden que aunque estos métodos retorcidos contribuyen a que la mujer permanezca inerte y sierva del hombre, en realidad no habr  ningún beneficio para la sociedad humana. Si la mitad de la sociedad est  sumerjida en la inercia debido a la superstición, la otra mitad encontrar , sin duda, una dura jornada caminando con este pesado cargamento de inercia. En la vida individual la pureza es tan necesaria para los hombres como para las mujeres, y para justificar esta necesidad, es indispensable una real visión espiritual. Esta necesidad es imposible de atender hasta tanto exista la injusticia con cualquiera de los sexos.

Es indispensable que cada ser humano entienda que para construir algo o mantenerlo vivo, es esencial una cooperación coordinada entre las partes. Los seres humanos no son seres inertes, por lo tanto no es cierto que cada estructura cooperativa de la sociedad exista sólo en la cooperación. También hay una particularidad en ese tipo de cooperación. La singularidad es que dicha cooperación deber  construirse en un ambiente de c lida cordialidad entre seres libres, no en una relación de señor y esclavo. Esta debe ser una cooperación coordinada y no una subordinada.

Analicemos el tipo de trato que ha debido soportar la mujer desde siempre. Es cierto que por falta de capacidad en algunas  reas las mujeres han ido resignando sus derechos o libertades, y es por ésto que, aquellos que piensan que para obtener derechos el único criterio aplicable es tener ciertas habilidades desean ver a las mujeres como esclavas sin salario bajo la estricta supervisión de los hombres. Pero la pregunta es si la pérdida de los derechos de la mujer se debe exclusivamente a su falta de habilidades. No ser  que las emociones desbordantes de sus corazones han sido en parte responsables? No han ido entreg ndolo todo-hasta su facinación por un alto status- a sus esposos, hijos y hermanos, sin otorgarle importancia a sus pequeños intereses personales? No sería razonable que esta sociedad de hombres y mujeres, y no de animales,le otorgara el debido respeto a esta gran corazonada con total humildad? En el supuesto caso del arribo de una visita al hogar, quién compartir  su plato? Quié se privar  primero de las golosinas? Quién deja la casa paterna para instalarse en otra, abandonando sus derechos(sin prestar atención a lo que diga la ley)? No son estos aspectos aplicables a todas las mujeres del mundo? Yo no digo que los hombres sean seres humanos comunes y qye las mujeres sean divinas. Siendo humanas como son, sólo he mencionado las buenas cualidades de su corazón.

Acaso el hombre cuida y atienda a la mujer cuando ésta se enferma tanto como ella lo cuida a él? Sacando ventajas del corazón afectuoso de la mujer, si los hombres quieren impedir que una viuda desvalida se vuelva a casar la convencen de que se arruinar  junto con su primer marido después de su muerte. Cómo ella se va a volver a casar? No, no, no! Qué vergonzoso es ésto! Esas palabras quiz  puedan hacer que las mujeres sentimentales se vuelvan más sentimentales. La posibilidad de condenarse junto con el espíritu de su fallecido esposo después de la muerte las induce a llevar una vida de penalidades, y ayunar en cada 'ekadashii'(el undécimo día de la quincena lunar) No son acaso culpables de inescrupulosidad aquellos que obligan a la mujer a ser esclava de ideas fantaciosas?

La misma idea de cielo e infierno es de todos modos un burdo sinsentido, y de hecho ha sido incubado en los cerebros de los creadores de mitologías. Semejantes personas no son capaces de introducir una cuña en el sólido terreno de la lógica. Así pués, para satirizar al ignorante, si acepto la existencia de cosas tales como infierno y cielo, yo pregunto si el espíritu de un hombre flojo va al infierno y anda pastando por los campos como un buey, deber  también su virtuosa esposa ir al infierno y, convertida en vaca, comenzar a pastar a su lado?

Sigamos avanzando. Lo que quiero decir es que aquellos que se aprovechan de la simplicidad o la ignorancia de las personas son verdaderos demonios con forma humana. Y los que engañan a la gente aprovech ndose de sus emociones inspiradas en el espíritu de sacrificio, son peores aún que los demonios. 

La libertad se recupera mediante la lucha. Nadie la ofrece en una bandeja, porque la libertad no es un regalo, es nuestro derecho de nacimiento. Pero los derechos que la mujer ha perdido hoy, al menos es lo que se ve en casi todos los países del mundo cuando se hace un an lisis socio-sicológico, muestra, y estoy obligado a decirlo, que la mujer no ha perdido realmente su libertad más bien ha delegado su propio destino en las manos del hombre en una confianza sagrada y de buena fe. Esta es la simple verdad. No puedo sino reir al ver a una mujer nariz parada, pedante y orgullosa, que confía a sus niños al cuidado de una institutriz, que sale en el auto de su esposo que asiste a encuentros y que hace grandes discursos sobre la liberación de la mujer. C ndidamente, aún cuando no existen dudas sobre la pérdida de los derechos de la mujer, arrebatados por el hombre, nunca ha dado lugar a una revuelta como la de los sindicatos obreros.

Cualquier responsabilidad al respecto, ésta recaería sólo sobre los hombres. Si hubiese algún tipo de convocatoria para protestar  

la iniciativa recaería sobre el mismo hombre. Ahora, después de entender la necesidad de las mujeres, es total responsabilidad de los hombres devolver gradualmente los derechos arrebatados a la mujer.

Siempre se deber  recordar que libertad y libertinaje no son lo mismo. La libertad de la mujer es necesaria, pero ésto no significa que se permita el libertinaje en nombre de la libertad.

El libertinaje, sea éste referido al hombre o a la mujer, puede quebrar la estructura social en un corto plazo. Por éso, aquellos que hablan un poquito a la ligera sobre la liberación de la mujer deben sopesar cuidadosamente las formas posibles de esta liberación propuesta.

No se debe ser ni siquiera apenas sentimental al reconocer una simple verdad. No debe aceptarse nada más que el juicio racional surgido de las consideraciones humanitarias. La mujer deber  contar con la libertad irrestricta de disfrutar de la luz, el agua, la tierra y el agua como hija de la naturaleza que es. En realidad, no se trata de garantizarle los derechos a la mujer, sino de reconocérselos.  Pero en el momento de reconocer los derechos de la mujer, si se hace lugar al sentimentalismo, se puede desembocar en un desastre social.

La ley de la herencia: Tomando como ejemplo la ley de herencia, existen distintos puntos de vista al respecto entre los diferentes grupos sociales del mundo. Algunos est n a favor de los derechos hereditarios de la mujer en contra de los del hombre. Algunos apuestan a la distribución equitativa entre hombres y mujeres, mientras otros apoyan los derechos totalmente a favor del hombre, compartiendo con la mujer un poco de las sobras del hombre. Detr s de todos estos sistemas,yace evidentemente, la diabólica intención de preservar la supremacía masculina en lugar de demostrar juicio racional y consideraciones humanitarias.

De hecho, el principio b sico necesario para llegar a una conclusión definitiva en la materia ser  no perjudicar a ninguno. Se deber  otorgar iguales oportunidades tanto al hombre como a la mujer en relación a los derechos hereditarios. Al mismo tiempo se deber n sancionar leyes que ayuden a la administración y preservación de los bienes en una forma ordenada y que disminuyan las posibilidades de quebrar la paz doméstica.

En la mayoría de los países del mundo, las familias se basan en un ordenamiento patrilineal. Este orden tiene más ventajas que el matrilineal. Existen dos ventajas principales en este sistema: primero, la determinación de la paternidad no es tan sencilla como la de maternidad y en ausencia de lazos sanguíneos directos , el afecto materno hacia un niño es normalmente mayor que el paterno.

En tales circunstancias, el sistema patrilineal es mucho mejor, porque despierta en el padre el necesario sentido de responsabilidad hacia el hijo. Esto evita que la identidad del niño permanezca desconocida o sea negada. Bajo estas circunstancias,(entre las criaturas inferiores al ser humano, los padres nunca se preocupan por sus crías debido a la ausencia de este tipo de compulsión circunstancial), el padre, obligado a responsabilizarse por la crianza de los hijos, se preocupa por preservar la estructura doméstica. 

La segunda ventaja del orden patrilineal es complementaria de la primera. Debido a que la relación entre el padre y el hijo no es desconocida,, la madre no se siente totalmente sola en el cuidado del niño, tal como es su tendencia natural. La estructura física y mental de la mujer es de naturaleza tal que, aún contando con la habilidad requerida total para criar al hijo, es extremadamente inconveniente y difícil para ella brindar al niño toda la atención y lograr una adecuada provisión de comida,ropas, educación y atención médica todo por cuenta de ella, y además debe tener al niño cerca de ella, de otro modo se vuelve difícil para el niño sobrevivir. Por lo tanto, con respecto a ésto, si el hombre, en vez de la mujer, asume la mayor responsabilidad sobre el alimento y la ropa,y de ser posible o en caso de necesidad, si la mujer, después de la atención adecuada del niño , gana dinero a cambio de su trabajo ya sea en casa o afuera, ni el niño ni la sociedad sufrir n inconvenientes.

No puedo apoyar 'la inteligencia superior' de quienes aconsejan a las mujeres pasar sus vidas en el hogar entre artefactos, cucharones, pinzas y ollas, porque ésto es contrario a la realidad. La presión de la necesidad obliga a menudo a aquellas confinadas al hogar a transgredir ese est ndard de 'moralidad'. Ese sistema podr  servirle a un puñado de mujeres ricas o de clase alta, pero es inservible en la vida de las pobres o trabajadoras por día. La clase de personas que cae en elevadas charlas sobre la liberación de la mujer e igualdad de derechos en realidad mantiene a la mujer detr s del 'purdah' o 'burka' (estos términos no tienen traducción en el original inglés). Aquí también, yo noto que las mujeres pobres salen con sus maridos al mercado tanto a comprar como a vender, o a los campos o chacras o a las minas de carbón, tomando el trabajo liviano para ellas. Evidentemente ellas no pueden darse el lujo de jugar a Madame Prude Debonair tras la cortina de encaje.

Pero al otorgarles derechos igualitarios a las mujeres en todas las esferas de la vida, hay gente que pretende involucrarlas en trabajos pesados que no son apropiados para ellas. Ese modo de pensar es altamente deplorable en verdad. Debe admitirse que neuronal y físicamente la fuerza de las mujeres es menor que la de los hombres, y es por éso que los niveles de trabajo no pueden ser idénticos para ambos. Aparte de ésto, higiénicamente, la mujer no puede trabajar todos los días del mes. Durante el embarazo y el período de post-parto, el alcance de su capacidad laboral se ve muy restringida-no se deben perder de vista estos aspectos.

Debido a la extravagancia ideológica, hay muchos que piensan que por el sólo hecho de que algunas mujeres sean ministros o miembros del parlamento,ésto sirve como brillantes ejemplos de igualdad de derechos y progreso de la mujer. Pero es ésta una visión correcta?

¨No ser  perjudicial para la sociedad entera que, conociendo un derecho o por el esfuerzo supremo de la aceleración del progreso a modo de principio, descuidamos a las capaces e ignoramos sus reclamos? El reconocimiento de derechos es un fenómeno tanto legal como sicológico. Para acelerar el progreso el único camino es un sistema educativo que lo facilite. Una mujer de cualquier país que llegue a ser ministro o embajador no representa un índice del estatus real de la mujer de ese país. Elevar la dignidad de la mujer en la sociedad no es tan f cil ni tan barato.

Por razonamiento lógico, cuando sabemos que el sistema patrilineal es mejor que el matrilineal, la ley sobre herencia deber  estructurarse de acuerdo con éste. Por supuesto que a la hora de estructurar la ley, deber n tomarse los recaudos necesarios para que en nombre del sistema patrilineal no se establezca nada que convierta a la mujer en esclava de por vida en casa de sus hermanos o cuñados. En otras palabras, después de haber reconocido los derechos de la mujer a la ocupación y al derecho vitalicio de disfrutar de dinero y propiedades en base a la igualdad, la ley de herencia deber  estar basada en el sistema patrilineal.

EL SISTEMA DE DOTE; Mucha gente considera al sistema de dote existente, en boga en algunos países del mundo hasta hoy, como algo creado por falta de reconocimiento y liberalismo hacia la sociedad de las mujeres. Pero en realidad ésto no es así. No aparece una cuestión de justicia o injusticia hacia la mujer en relación con el sistema de dote.

Este es un problema b sicamente económico. Existen, sin embargo, algunas otras causas subordinadas. Cuando las mujeres no perciben un salario representan para sus esposos después del matrimonio una carga económica, y es por éso que al casarse, los tutores del novio solicitan una suma sustancial a los tutores de la novia para su mantención por el resto de su vida.Esta es la descripción real del sistema de dotes. Del mismo modo, en una sociedad donde el hombre no percibe dinero, los tutores de la novia solicitan una suma sustancial a los tutores del novio. Por supuesto, existe también otra causa subordinada, y ésta es la disparidad en el número de hombres y mujeres en cualquier comunidad o país particular. Entonces el panorama completo es que la parte de la novia entrega la dote sólo cuando en una sociedad particular la subsistencia de la mujer depende de los ingresos de su esposo, o cuando el número de hombres es menor que el de mujeres. Si en una sociedad dada mayormente las mujeres ganan dinero y el número de estas es menor que el de hombres, entonces la situación es a la inversa. Aquellos que piensan que el sistema de dote ser  una cosa del pasado con el reconocimiento del derecho hereditario de la mujer, est n equivocados. Porque es notable que en sociedades en que las hijas heredan a sus padres, allí también el sistema de dote se ha vuelto prominente debido a causas económicas y otras razones. Por lo general, son pocas las hijas que obtienen propiedades codiciables de sus padres hoy en día. Así pués es un sueño inútil pretender que por parte de los novios se abandonen los reclamos de dotes con la esperanza de obtener esas propiedades. Unas pocas hijas, pertenecientes a alguna familia rica o de clase media-alta, que son herederas de verdaderas propiedades codiciables, no tienen motivos de preocupación, de dote o no dote. Por la fuerza del dinero, aún la hija más fea de un rico consigue f cilmente su consorte.

INTERACCION SOCIAL; Existen puntos de vista divergentes entre los legisladores acerca de la mezcla libre entre hombres y mujeres. No se requiere el adorno de ninguna elaborada lógica o razonamiento para convencer a la gente de que el resultado de la libre mezcla en sociedad, sin auto-control, es mala. Pero también es cierto que la ausencia de entremezclarse crea, al igual que otros deseos y ansias, un hambre suprimido- un anhelo o curiosidad particular. En otras palabras, se han hecho intentos para evitar la mezcla ilícita que no han permanecido en el nivel de pureza. El tipo de sistema que no permite ninguna mezcla contribuye al intento de sofocar la mente. En dichas circunstancias los hombres sólo se dañan moralmente, pero la pérdida para la mujer es más tremenda.

Como resultado, ellas se pueden ver obligadas a llevar una vida de vergenza como descastadas sociales. Por lo tanto, con el reconocimiento de la libertad de los dos sexos, un código juicioso de auto-control deber  también estar asociado con la mutua mezcla.

Aquellos que quieren alejar a sus hijas de la 'infección de la modernidad', y por éso son reacios a mandarlas a escuelas o colegios, no se han percatado de que el modernismo ya ha entrado en la privacidad de sus hogares hace ya mucho tiempo sin su conocimiento. Así sus esfuerzos por salvar a sus hijas y a ellos mismos colgando cortinas en las ventanas o cubriendo a sus hijas con velos resulta completamente burlesco.

La tendencia de la época es irrefrenable, porque en ésto también hay dinamismo. Es el deber de los sabios canalizar ésto hacia el camino de la benevolencia aplicando su propia sabiduría en la empresa. Impedir el espíritu de la época est  más all  de cualquier fuerza individual o colectiva. Este espíritu din mico de la era -este Zeitgeist- se acelera imbatible con toda la fuerza, derribando a cualquiera que trate de enfrentarlo o frustrarlo, y esa criatura quieta, derrotada de ojos imbéciles y coléricos se queda vacío mirando al progreso.

                                                          

 

                       del "Justicia Social"

                       Sociedad Humana Parte I

 

 

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